Razan Al Mubarak escribe sobre la difícil realidad de las Áreas Marinas Protegidas en un nuevo artículo de opinión para The Economist Impact

Razan Khalifa Al Mubarak, Presidenta de UICN, recientemente escribió un artículo de opinión para Economist Impact Beyond the Surface, reflexionando sobre la importancia de gestionar eficazmente las Áreas Marinas Protegidas.

“El océano está en crisis. En respuesta, los gobiernos han recurrido a Áreas Marinas Protegidas (AMP). Pero aquí está la incómoda verdad: gran parte de esta protección solo existe en papel. Cuando se anuncian nuevas AMP, los titulares celebran los porcentajes: cifras políticamente atractivas, fáciles de comunicar y visualmente impactantes en un mapa.

Pero cantidad no es calidad.

Consideremos la realidad. Algunas de las AMP más grandes (vastas extensiones de océano abierto) no cuentan con personal, ni monitoreo ni aplicación de la ley, mientras que las aguas costeras, donde la biodiversidad es más vulnerable, permanecen desprotegidas o mal gestionadas.

Como Presidenta de UICN, creo que la próxima frontera de la protección de los océanos no es crear más AMP, sino hacer que las existentes funcionen. UICN ha estado a la vanguardia en el desarrollo de herramientas y estándares para hacer realidad la protección. Nuestras Categorías de Gestión de Áreas Protegidas, que abarcan desde reservas estrictas hasta áreas de uso sostenible, aclaran el tipo de protección que ofrece un AMP.

Es posible cerrar la brecha entre la promesa y el rendimiento.

Creemos que el éxito implica desviar la atención de las señales políticas hacia un impacto duradero. A través de la acción colectiva, tenemos la oportunidad de lograr que 30x30 sea más que un eslogan. Porque al final, el éxito no se medirá por el aspecto del mapa, sino por la prosperidad del océano.”

Lea el artículo completo en Economist Impact Beyond the Surface.

La naturaleza nos puede proteger si la protegemos: Razan Al Mubarak para Economist Impact

Ante la Semana de Acción Climática de Londres, Razan Al Mubarak escribió un artículo de opinión para Economist Impact sobre la necesidad darle más prioridad a las soluciones positivas para la naturaleza en la agenda global. Como Campeona de Alto Nivel de Cambio Climático de la ONU para COP28, la Sra. Al Mubarak dijo:

“En la carrera para enfrentar el cambio climático y adaptarnos y generar resiliencia a sus impactos, hay un activo valioso que no estamos aprovechando: la naturaleza. Una economía positiva para la naturaleza es una solución obvia para la biodiversidad, el clima, la salud pública, la seguridad alimentaria y la economía. Al proteger los bosques, los manglares, el suelo y la biodiversidad que nos rodea, protegemos a las comunidades del clima extremo y la degradación de la tierra que cada vez se intensifican más, y absorbemos más carbono, reforzamos los suministros de alimentos y agua, y creamos y protegemos empleos.”

En el artículo de opinión, la Sra. Al Mubarak destaca cinco desarrollos importantes del último año que permiten al sector privado invertir en la naturaleza:

  1. Recursos para ayudar a empresas e inversionistas a establecer objetivos para la naturaleza basados en la ciencia 
  2. Una iniciativa de inversionistas que alientan a las empresas a ayudar a enfrentar la pérdida de la naturaleza.
  3. Un próximo marco de información financiera para los riesgos relacionados con la naturaleza
  4. Las metas establecidas en el histórico Marco Global de Biodiversidad Kunming-Montreal
  5. El balance global de las Naciones Unidas sobre el progreso del Acuerdo de París

La Sra. Al Mubarak, quien también es presidenta de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), destacó la importancia de los objetivos globales para la naturaleza en el marco de Kunming-Montreal. Este incluye objetivos para detener y revertir la pérdida de biodiversidad para 2030, hacer que los modelos de conservación liderados por indígenas sean el estándar para 2030, respetar y proteger los derechos territoriales de los indígenas, y reformar subsidios dañinos. También requiere que las grandes empresas e instituciones financieras evalúen y divulguen sus riesgos, impactos y dependencias de la naturaleza. Llamando a la acción, la Sra. Al Mubarak dijo:

“Al igual que el Acuerdo de París para el cambio climático en 2015, el marco Kunming-Montreal ofrece un destino a largo plazo para la economía mundial. Significa que sabemos a dónde tenemos que ir. Ahora debemos trazar la ruta y empezar a movernos.

Lea el artículo de opinión completo de Razan Al Mubarak en Economist Impact.